Trabajar a distancia ya no exige vivir en una gran ciudad. En ese sentido, poblaciones como Ávila se convierten en lugares perfectos para los trabajadores que buscan calma y desconexión de los grandes tumultos.
Por ello, si te estás preguntando si existen coworkings de Ávila, este artículo es para ti. Respondo a esta cuestión y te recomiendo las mejores alternativas. ¡Vamos a ello!
¿Hay coworkings en Ávila?
La respuesta corta es no, al menos no en el formato clásico que muchos esperan. Ávila no cuenta con espacios de coworking privados con puestos flexibles, salas de reuniones y comunidad activa como ocurre en grandes capitales.
Esto sorprende a muchos cuando llegan con el portátil bajo el brazo, pero en ese aspecto aún no estamos en el foco del emprendimiento. No al menos a la firma de este artículo.
La buena noticia es que la ciudad compensa esta ausencia con alternativas interesantes. Vivo en Ávila por temporadas y puedo decir que, con un poco de adaptación, se trabaja bien. El ritmo tranquilo ayuda a concentrarse y a cumplir tareas sin distracciones constantes.
Si tu idea era encontrar los mejores coworkings de Ávila como en Madrid o Barcelona, toca ajustar expectativas. Si tu objetivo es trabajar cómodo, con buena conexión y sin ruido, el escenario cambia y se vuelve más favorable.
Alternativas a los coworkings en Ávila
Aquí es donde Ávila gana puntos. Existen espacios públicos y privados que cumplen la función sin llamarse coworking. Algunos incluso resultan más agradables para jornadas largas si eliges bien. Estos son los más interesantes:
Fundación Tatiana
La Fundación Tatiana destaca por su entorno cuidado y tranquilo. No es un coworking como tal, pero sí un espacio con zonas donde se puede trabajar con tranquilidad. La conexión suele ser estable y el ambiente invita a concentrarse. Eso sí, es necesario haber formado parte de su programa de emprendimiento para poder utilizar sus instalaciones.
He pasado mañanas completas allí sin interrupciones. El respeto por el silencio marca la diferencia y se agradece cuando necesitas avanzar trabajo profundo.
Fundación Ávila
Este espacio ofrece salas para actividades formativas y culturales. En determinados momentos permite trabajar sin problema, sobre todo si buscas mesas amplias y buena luz. Conviene consultar horarios para evitar eventos.
Para proyectos puntuales o días de planificación funciona bien. No hay ambiente de networking, pero sí orden y calma.
Bibliotecas Públicas
Las bibliotecas de Ávila son una opción muy sólida. Espacios amplios, silencio y mesas cómodas. Si trabajas solo y no necesitas llamadas, aquí rindes al máximo.
Yo las recomiendo siempre para tareas de escritura, análisis o estudio. La única limitación llega con las videollamadas, que conviene evitar por respeto. Ávila puede presumir de una gran red, y es una opción gratuita muy interesante para teletrabajar.
Cafeterías de Ávila
Las cafeterías funcionan si eliges bien, pero no esperes encontrar aquí el Starbucks de turno o tostadas con aguacate y té matcha. No todas valen, pero hay locales donde se trabaja a gusto durante horas.
La clave está en consumir con sentido y no eternizarse sin pedir nada. Para tareas ligeras o correos funcionan mejor que muchos espacios compartidos.
¿Merece la pena ser nómada digital en Ávila?
No nos engañemos, Ávila no es una ciudad pensada para nómadas digitales, pero puede funcionar muy bien para estancias medias. El coste de vida es bajo, el entorno es bonito y el ritmo invita a organizarse mejor.
Si dependes de comunidad, eventos y networking constante, quizá se quede corta. Si valoras tranquilidad, foco y calidad de vida, suma muchos puntos. Yo he sacado semanas muy productivas aquí sin echar de menos grandes infraestructuras y sobre todo he recargado pilas, tanto en lo social como en lo emocional.
Con las alternativas adecuadas, trabajar en remoto resulta sencillo. No hay que idealizar ni descartar. Se trata de entender qué ofrece la ciudad y cómo aprovecharlo. Para muchos profesionales, Ávila encaja mejor de lo que imaginan.
Y es que en realidad, quizá no haga falta disponer de los mejores coworkings o grandes cadenas para disfrutar de unos días de trabajo en la ciudad castellana, sino dejarse llevar por su ritmo de vida y las personas que la habitan.